La Diócesis es una porción del Pueblo de Dios, en determinado limite territorial, cuyo cuidado pastoral se  encomienda al Obispo con la cooperación del presbiterio, de manera que, unida a su pastor y congregada  por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo que es Una, Santa, Católica y Apostólica.